Como alistador, tu limpieza también es parte de la calidad del pedido.
Una buena higiene personal ayuda a evitar contaminación, proteger los productos y mantener la confianza del cliente final.
Ten en cuenta estos hábitos clave:
- Lávate las manos con frecuencia, sobre todo antes de empezar a alistar y después de tocar superficies externas.
- Usa guantes si el comercio lo solicita o si manipulas productos delicados.
- Asegúrate de que tu ropa o uniforme esté siempre limpio y sin olores fuertes.
- Evita el uso de perfumes intensos o cremas perfumadas: los olores se pueden transferir a los productos.
- Si estás resfriado o con síntomas, informa al equipo para evitar riesgos.
Una entrega empieza con lo que no se ve: tu cuidado.
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